5.5.07

Spiderman 3

Me encanta que la primera entrada que publico en este blog hable de cine. Probablemente haya cosas más importantes sobre las que opinar o discutir, pero sencillamente, me encanta el cine. Ayer asistí como otras tantísimas personas al estreno de Spiderman 3 y debo decir que la expectación que la entrega ha despertado es más o menos merecida. Mucho supervillano, giros de guión constantes, unos toques de humor que desafinan bastante dentro de la melodía argumental -burdo intento de impedir que la ególatra personalidad de Parker se hiciera demasiado insoportable-, unos efectos especiales reseñables -que no novedosos-, batallas cada vez más definidas, y el poder del amor y la amistad sobre todas las cosas -bonitísimo y original, que no? :P-. No será completamente fiel a la historia original, pero los tópicos no descansan dentro ni fuera de las viñetas.

A pesar de las dos horas y 36 minutos que dura, eché de menos cierta progresividad en el conflicto interior de Peter Parker. Los problemas en la vida real no se solucionan de golpe como en la película, aunque, no se le pueden pedir peras al olmo, ni toques realistas a una historieta de cómic... o si?



No estoy segura del momento exacto en el que esto ocurre, pero alguien que haya visto el club de la lucha sabrá como me sentí: En este filme Tyler Durden inserta imágenes indecentes al cambiar las tiras de las películas que se proyectan, manipulando a su antojo lo que los espectadores sin querer y sin esperarlo observan atónitos, sin apenas percibir lo que su cerebro ya ha decodificado. Del mismo modo, mientras Spiderman se columpia entre sus telarañas apoyado en los enormes edificios de la ciudad de Nueva York ¡ZAS! -todos los espectadores nos comemos junto con las palomitas, las barras y las estrellas de la bandera americana-. Pero si nadie ponía en duda que Spidey fuera un producto made in U.S.A ¿era eso necesario? Estaba en el cine y no pude rebobinar, pero os aseguro que se trataba de un ente ajeno, mal acoplado, y del todo prescindible.



Hay quien agradece que salga sólo una vez en toda la película, lo que me da que pensar sobre la cantidad de veces que mi cerebro debe haber digerido barras y estrellas y no me he enterado. Menos mal que apareció Eddie Brooke, uno de los personajes más acertados de la obra, para captar mi atención y devolver mi mente a lo que realmente quería hacer, ver la película.



La variedad de personajes y los entresijos que dan lugar al incesante desplome y cruce de sus caminos suponen un completo colofón a lo que se corresponde, en definitiva y a mi parecer con una de las pocas sagas existentes que no se ha dejado llevar por guiones cutres de taquillazo fácil, o sí? (véase Piratas del caribe y juzguen después). Cine - entertainment. Res pus.



3 comentarios:

dijo...

Hola Chus, gracias por tu visita y tiene buena pinta tu blog, cuando vaya al cine ... visita obligada a tu blog a ver si tienes la critica de la peli :)
Saludos

Rodol dijo...

Tu blog me sorprende...vas a mi universidad?

txus ! dijo...

Sí, eso creo...